Noticias UCC

La era del deshielo

Publicado el 18/08/2015 en Política

Después de 54 años Estados Unidos y Cuba izan sus banderas en las nuevas embajadas. Barack Obama y Raúl Castro, sus respectivos presidentes, acaban de dar el primer paso del largo proceso que queda por delante para la normalización efectiva de las relaciones bilaterales entre ambos países. Florencia Rubiolo, profesora titular de Historia de las Relaciones Internacionales en nuestra Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales e investigadora asistente de CONICET (CIECS) analiza esta situación.

El deshielo, como se ha caracterizado al comienzo de la normalización de las relaciones cubano norteamericana, comenzó con el restablecimiento de relaciones diplomáticas el pasado 17 de diciembre.  Los primeros pasos en este proceso –la asistencia de Cuba a la Cumbre de las Américas por primera vez, la remoción de Cuba de la lista norteamericana de países terroristas, y la reciente reapertura de ambas embajadas- muestran un escenario de acercamiento sin precedente. Se suman a estos avances, la ampliación y simplificación de los viajes de estadounidenses a Cuba –por motivos familiares, de investigación, profesional, y en viaje oficial, entre doce categorías-,  el aumento de los niveles de remesas que pueden enviarse desde Estados Unidos a la isla caribeña, la expansión de productos que pueden ser exportados a Cuba particularmente materiales de construcción y maquinaria agrícola, y la venta de tecnologías, productos y servicios de telecomunicaciones.

El cambio de estrategia norteamericana se hace evidente en las palabras de Barack Obama que sostuvo que “las décadas de aislamiento de Cuba por parte de EE. UU. no han conseguido nuestro perdurable objetivo de promover el surgimiento de una Cuba estable, próspera y democrática.” Este reconocimiento de la futilidad de la estrategia anterior, se complementa con la afirmación de que su aplicación favoreció por momentos el aislamiento de los Estados Unidos respecto de América Latina, y su capacidad para influir en el acontecer regional. El giro en el discurso y en la redefinición de Cuba en la política externa norteamericana –que ha pasado de una amenaza a la seguridad a un país en transición- se inscribe entonces en la necesidad de Washington de abandonar estériles conflictos que están obstaculizando su política hacia América Latina y la están alejando de los gobiernos de la región, dificultando también su liderazgo en el continente y fortaleciendo la presencia de actores extra hemisféricos. 

Aún persisten numerosos escollos por delante en el camino a la superación del conflicto que enfrenta a ambos países desde la Guerra Fría. El principal de ellos es el mantenimiento del embargo sobre la isla, que se mantiene desde mediados del siglo XX, y que enfrenta no sólo a Estados Unidos con Cuba -y todos los gobiernos latinoamericanos, que apoyan el levantamiento de esta medida-, sino también a diferentes facciones dentro del Congreso norteamericano. A pesar de las propuestas del ejecutivo, el fin del embargo depende de la aprobación de un Congreso de mayoría republicana que puede frenar indefinidamente la decisión, y afectar negativamente el proceso de descongelamiento iniciado. Un segundo eje de conflicto es la ocupación estadounidense de Guantánamo, que se erige como un constante recordatorio de las asimetrías de poder entre ambos países y de cómo esta afecta el grado de soberanía del más débil.

Más allá de los cambios en el discurso estadounidense, y de las incipientes medidas de descongelamiento, los ejes profundos del enfrentamiento continúan vigentes y no se avizora un cambio en esas políticas. Es indudable que este conflicto pone en evidencia las inconsistencias de la política externa de Washington hacia América Latina y hacia el mundo: ¿Por qué los derechos humanos y los valores democráticos son condicionante de la política externa hacia Cuba pero no lo son en la relación con China? El posicionamiento internacional y las asimetrías de poder político y económico implícitos en la relación se encuentran en el epicentro de este interrogante.

Cronología de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba

 1 de enero de 1959. Fidel Castro acaba con el régimen de Fulgencio Batista y comienza la Revolución Cubana.

 1960. EE UU (Eisenhower) establece un embargo sobre todo su comercio con la isla.

 1961. EE UU y Cuba rompen relaciones diplomáticas.  En abril se produce el intento de invasión de Cuba por la Bahía de Cochinos.

 1962. Cuba es expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA). EE UU (Kennedy) ordena el embargo total de la isla. Ese mismo año se produce la crisis de los misiles: la Unión Soviética (Nikita Kruschev) acepta retirar los misiles montados en Cuba a cambio de que EE UU termine con la amenaza de invadir la isla.

 1965. Comienza el llamado éxodo de Camarioca que, junto con los Vuelos de la Libertad, permitió la emigración de más de 100.000 personas de la isla hasta 1973.

 1974. Funcionarios de EE UU comienzan a visitar la isla.

 1977. Washington (Jimmy Carter) aprueba el establecimiento de Secciones de Intereses para resolver cuestiones bilaterales.

 1981. La nueva administración estadounidense (Ronald Reagan) reinstituye una política más hostil contra Cuba.

 1990. El gobierno cubano impone restricciones en el consumo y la economía. La caída de regímenes comunistas en los años anteriores provocó el desabastecimiento del mercado cubano y la escasez de petróleo.

 1994. Crisis de los balseros. Unos 37.000 cubanos se lanzan al mar para intentar llegar a Estados Unidos, en medio de una crisis económica y de la mayor protesta contra Fidel Castro.

 2000. Un tribunal estadounidense rechaza que Elián Gonzáles (un niño que viajó en una balsa desde Cuba a Miami) pida asilo político en Estados Unidos. La administración de Clinton autoriza la venta de alimentos y medicinas a Cuba si el pago se efectúa en efectivo. 

 2001. La nueva presidencia de EE UU (George W. Bush) anuncia que aplicará con mayor rigor el embargo a la isla caribeña.

 2007. Bush anuncia la creación de un fondo de ayuda económica y otros incentivos para el desarrollo de Cuba, pero condiciona todo ello a la puesta en marcha de una verdadera transición hacia la democracia en la isla.

 2008. Tras dos años de problemas de salud, Fidel Castro se retira y toma el mando su hermano Raúl.

 2009. El presidente de Estados Unidos (Barack Obama) levanta las restricciones a los viajes de familiares y los envíos de remesas a Cuba.

 2010. Se flexibilizan las visitas de estadounidenses a la isla.

 2013. Representantes de Cuba y EE UU se reúnen para restablecer el correo postal directo, suspendido en 1963.

 17 de diciembre de 2014. Washington y La Habana abren el camino para normalizar sus relaciones diplomáticas tras el anuncio de la liberación de Alan Gross, un contratista norteamericano retenido en una cárcel cubana desde 2009, y de tres cubanos encarcelados en EE UU.

 Enero 2015.  EE UU flexibiliza las restricciones para el comercio y los viajes a Cuba. También se inicia la primera ronda de conversaciones entre ambos países.

 Abril 2015. Barack Obama y Raúl Castro se reúnen en la Cumbre de las Américas en Panamá. Es el primer encuentro oficial entre un presidente estadounidense y uno cubano en más de medio siglo.

 Mayo 2015. El Departamento de Estado retira a Cuba de su lista de Estados patrocinadores de terrorismo.

 20 de Julio de 2015.  Reapertura de embajadas.

  relaciones cuba estados unidos     universidad católica de córdoba     noticias ucc     eeuu     florencia rubiolo     ucc     la era del deshielo  

Comunidad UCC

Facebook Twitter Youtube Instagram LinkedIn