» Imprimir nota  
08/03/2020 - Columna de opinión
La Voz del Interior | Opinión

El estrés mundial del coronavirus


Por Florencia Rubiolo*


Con velocidad y alcance inesperado, el coronavirus se convirtió en el foco de atención mundial de la nueva década. La declaración de la Organización Mundial de la Salud, que considera a la enfermedad como emergencia de salud pública de preocupación internacional, precipitó una cascada de cancelaciones de eventos internacionales y de implementación de medidas de control sanitario y de movilidad global sin precedentes. El impacto de este fenómeno tendrá múltiples ramificaciones.

El freno al crecimiento mundial será notorio. Desde la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) advirtieron que el brote representa la principal amenaza a la economía global desde la crisis financiera de 2008. El recorte de emergencia de las tasas de interés que realizó la Reserva Federal de Estados Unidos es muestra de la excepcionalidad de la situación.

Para China, el pronóstico económico es desalentador. Para el primer cuatrimestre de 2020, se estima una caída de su crecimiento económico a un 4,5 por ciento. El impacto se sentirá en todo el globo y en los países sudamericanos que tienen como principal socio comercial a China.

Las implicancias son también políticas y estratégicas. Para Xi Jinping, 2020 es un año de definiciones. Se aproxima el objetivo de duplicar el producto interno bruto de 2010 para 2021, en conmemoración de los 100 años de la creación del Partido Comunista Chino. Cumplirlo obliga a la economía china a crecer un seis por ciento en 2020. Pero ante el brote de coronavirus, la inevitable decisión de enfriar la economía como medida para frenar la expansión complicó el escenario.

Se suma también la delicada posición de China como potencia global en consolidación. Un anhelado espacio como poder global, que demanda asumir un papel responsable a nivel internacional y, al mismo tiempo, mantener la legitimidad frente a la población. Estos meses son una prueba de fuego para el gobierno de Xi.

Si se mantiene la meta establecida, la necesidad de Beijing de compensar la desaceleración económica generará un mayor estímulo a la recuperación y un rebote de la economía que también se sentirá en el globo.

Para Argentina, alejada geográficamente del epicentro asiático, la magnitud se desdibuja. No obstante, las consecuencias son ineludibles. Tanto desde la disminución de la producción china, que impactará en las exportaciones a nuestro país y a la región, como en las exportaciones nacionales hacia este gigante socio, entre otras. Esto supone un horizonte más desafiante para el Gobierno argentino.

El coronavirus se presenta hoy como un desafío disruptivo para el mundo porque, a diferencia de crisis anteriores, la amenaza no tiene un origen financiero. Y frente a la naturaleza nueva del fenómeno, tanto mercados como gobiernos deben desarrollar estrategias innovadoras.

La capacidad de adaptación de los gobiernos y la cooperación internacional están en la primera línea de respuestas, porque es el denso tejido de redes globales sobre las que irrumpe este brote lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de las sociedades, los estados y los mercados a lo imponderable.

* Directora del Doctorado en Relaciones Internacionales de la UCC; investigadora adjunta del Conicet


Tipo de nota: Columna de opinión
Medio:
La Voz del Interior
Sección/Suplemento: Opinión |
Extraida de:: Ver web

Autor / Redactor: Florencia Rubiolo
Fecha de publicación: 08/03/2020
Más información:

Click aquí






» Imprimir nota
 
 

Oficina de prensa
medios@uccor.edu.ar

Área de Comunicación Institucional
Oficina de Prensa
Sede Centro
Ob. Trejo 323 - Centro
Ciudad de Córdoba, Córdoba, Argentina
Tel: (351) 4219000 int. 204
Universidad Católica de Córdoba - www.ucc.edu.ar

Sistema de seguimiento de medios - webmaster@ucc.edu.ar