Publicado el 07-06-2026 en El Diario Cba (Villa María, Prov. de Córdoba)

“Esta ciudad tiene su vitalidad intacta”

El autor del libro “Los Muchachos cordobeses” analizó la situación nacional, provincial y local con el Diario.

Federico Zapata es politólogo por la Universidad Católica de Córdoba, con maestría y doctorado cursados en Buenos Aires y Estados Unidos. Es consultor y analista político, con artículos escritos en la revista Panamá que circulan en pantallas de dirigentes de organismos estatales y privados. El viernes último visitó la ciudad (tiene familia en la región), mantuvo reuniones con referentes políticos y aceptó la invitación a nuestra Redacción para dialogar con uno de nuestros periodistas.

-Todavía se lee y comenta entre militantes del PJ su libro “Los muchachos cordobeses”...

-Yo estoy hace muchos años fuera de Córdoba. Y pude comprobar que a mucha gente le cuesta entender qué pasa acá...

-Entender el cordobesismo, la fórmula que encontró De la Sota para ganarle a la UCR después de tantas derrotas ante Angeloz...

-Es un libro sobre el peronismo cordobés. Cuando lo escribí, nadie había mencionado la palaché “cordobesismo”. Yo advertí el interés que había por el peronismo cordobés en Buenos Aires y distintos puntos del país, y aproveché para contar también un poco de historia sobre Córdoba. En la primera parte del libro hice una especie de análisis sociológico de Córdoba, para que fuese más fácil entender esa especie de salmón del peronismo que es el peronismo cordobés.

-¿Salmón?

-Porque va contra corriente o es una especie de peronismo protestante dentro del peronismo nacional y que tiene, para mí, como uno de los rasgos fundacionales, una de las dimensiones que le permiten crecer en la sociedad cordobesa o un punto de partida, que es cuando esos primeros renovadores dicen: en lugar de peronizar a Córdoba, que es una sociedad absolutamente compleja, vamos a hacer cordobés al peronismo. Y eso los sacó del llano y los llevó a gobernar.

-Bueno, y de tus visitas a Córdoba capital, a Villa María, a Río Cuarto y otros puntos del territorio provincial, ¿qué visión te queda de los muchachos cordobeses?

-Yo creo que desde el 2015 para acá ha quedado muy naturalizada la división entre dos almas que hoy tiene el peronismo a nivel nacional. Un alma que yo llamo “la iglesia oficial”, que es el peronismo de la provincia de Buenos Aires, que es un peronismo relevante por ser hoy la primera minoría opositora, pero que tiene dificultades internas para transformar eso en un proceso hegemónico de cara al futuro.

-Dijo dos almas...

-A eso iba. La otra es una especie de peronismo “protestante”, que es el que se ha configurado en los últimos 10 años, 15 años, que es el peronismo de la provincia de Córdoba. La generación de los De la Sota y el mismo Accastello, que ocupa la Intendencia acá. Es una generación que se formó en el llano, entonces hizo un proceso de maduración y de crecimiento sin el poder, fuera del poder. Fueron configurando sus ideas para implementar políticas innovadoras una vez en el poder, pero, repito, habiéndose formado políticamente afuera. Y el gran desafío de esta generación es el escenario adverso nacional, aunque a su favor tiene el hecho de haber forjado un carácter, forjó una voluntad de relacionarse con la sociedad civil, con el empresariado; forjó el carácter de saber caerse y saber levantarse, porque sociedades como la cordobesa o como la villamariense no te regalan nada, son sociedades hiperexigentes, muy demandantes.

-Más allá de que “las almas”, “la iglesia oficial” y la “protestante” encuentren un camino de unidad, ¿tienen chances de que se haga realidad el “vamos a volver”?

-Hay que entender que el más outsider de los outsiders, esta especie de cabeza sin cuerpo que es Milei, ganó en el 23 y que desde la política tradicional había una concepción de que iba a tener una salida rápida. Pero, ¿cómo logra condición, digamos, de éxito hasta para la elección del año pasado? Es que la sociedad ha ido mutando del 23 para acá, pasando de una especie de polarización identitaria a una especie de polarización funcional, una discusión sobre cómo se hace hoy que Argentina funcione. Me parece que en esa discusión está la mayor fortaleza de Milei y, paradójicamente, la debilidad de la oposición. Él tiene un montón de cosas que pueden cuestionarse, pero tiene una idea de cómo hacer una Argentina que no implica revisar para atrás, digamos. Me parece que el gran desafío de la oposición es cómo, en esta discusión funcional acerca de cómo se hace una Argentina para adelante, lograr darle a la sociedad una alternativa que no implique volver necesariamente para atrás y, en todo caso, superar lo que ha planteado Milei. La sociedad está dispuesta a escuchar para adelante, es decir, está dispuesta a, en todo caso, proyectar un futuro que tensiona el presente, pero no ve al pasado como una especie de refugio a donde se pueda volver.

-¿Avizora alguna alternativa para salir del “encierro” de esta especie de Cinta de Moebius?

-Así como el año que viene, el 27, va a ser el año del poroteo, del posibilismo político, me parece que este año tiene que ser el año en el cual la política tenga la capacidad de plantear algo nuevo, para llegar al año que viene con una alternativa de superación a Milei que no implique para la sociedad tener que elegir entre volver para atrás o seguir en este presente, digamos, tan recesivo desde el punto de vista económico y político.

-Regresemos a Villa María. ¿En verdad cree que la nuestra es una sociedad “exigente”, “demandante”?

-Y está bien que lo sea. Se hace escuchar y la escuchan. Yo paso mucho, por cuestiones familiares, desde hace muchos años. Paso y me quedo, hablo con dirigentes, con empresarios, porque me interesa como caso. Y le digo que es una ciudad que, con Neuquén, probablemente, sean las dos que han tenido procesos de transformaciones muy sustantivos en los últimos 20 años y, obviamente, con un liderazgo local muy activo, propenso para pensar y escuchar ideas nuevas, incorporando chicos jóvenes a la política; chicos que nacen y crecen escuchando ya de sus viejos que la política es casi mala palabra y que hoy se sienten útiles, formando parte de un proyecto que se nutre de propuestas que surgen de los vecinos, de los barrios, por medio de algunos programas de los que se habla fuera de la ciudad y que por eso los conozco. Y es casi una rareza, porque uno de los grandes desafíos en la actualidad es formar cuadros políticos en esa franja etaria. Acá intentan darles esa formación, aun cuando de alguna manera ya forman parte y participan de las estructuras de poder. Por eso y por verla, recorrerla, palpar las iniciativas privadas y estatales, sostengo que esta ciudad tiene su vitalidad intacta.

Medio Publicado: El Diario Cba (Villa María, Prov. de Córdoba)

Temática: UCC

Autor/Redactor: Redacción

Fecha de Publicación: 07-06-2026