Publicado el 06-09-2026 en La Voz del Interior
Exportamos más, compramos distinto: así cambia la economía argentina
Las exportaciones crecen con fuerza, pero las importaciones de bienes de capital caen y el consumo cambia de forma. Los datos muestran una economía a distintas velocidades y un nuevo mapa productivo.
Por Gustavo Scarpetta (*)
La economía está creciendo a tres velocidades. Sectores como minería, agro o combustible avanzan a un ritmo que los ingleses denominan con el verbo “SkyRocket”, que en español significa "subir vertiginosamente". Esto incluye a rubros como la actividad financiera; en petróleo, por ejemplo, las exportaciones subieron 50% si se compara con el año pasado.
Otros sectores están "planeando"; suben entre 1% y 3%, como alimentos y bebidas, molienda, vino o productos de papel. Están flotando para llegar a la otra orilla.
Y, finalmente, están los que caen fuerte, como textiles, calzado o industrias básicas.
Estas tres velocidades que se registran en las estadísticas de comercio exterior muestran claramente lo que le está pasando a la economía y lo que viene. También los cambios de consumos y de comportamientos de la sociedad.
Las importaciones suben y bajan
Por el lado de las importaciones, la caída del acumulado en bienes de capital de 7,3% comparado contra 2025 muestra un menor ánimo en sumar inversiones. Si desagregamos esos números, se observa menos importaciones de máquinas agrícolas, tractores y máquinas para diversos usos.
La apertura económica tiene como objetivo la reconversión y el salto de competitividad de las industrias, y para ello sería necesario más importación de bienes de capital.
Estos números parecerían mostrar que este proceso no se estaría dando de la manera que busca el Gobierno, tal vez por falta de financiamiento, altas tasas o el cepo, que aún dificulta el pago al exterior. La incertidumbre política acá puede estar ganando terreno.
El consumo no arranca, eso se observa en la calle, en los números e incluso en las encuestas más recientes, que muestran caída en la imagen del presidente Javier Milei. La importación de bienes de consumo, que volaba en 2025, sube solamente 0,4%, más por efecto del precio que por cantidades, debido, entre otros factores, a la suba del flete por el conflicto en el estrecho de Ormuz.
Los insumos, lo que más trae del exterior Argentina, representan U$S 35 de cada U$S 100 que importa nuestro país. En bienes intermedios (insumos para producción), el indicador marca algo positivo: crecimiento de 3,4% en el acumulado y un aumento del 16,5% contra 2025. Hay sectores que estiman más producción y están adquiriendo más bienes para producir en los meses siguientes.
¿No importamos bienes de capital por la incertidumbre política, pero sí traemos más insumos porque subirá la demanda?
El panorama en los autos
La importación de autos cayó en julio. Los autos representan U$S 7 de cada U$S 100 que importa Argentina. Mucho se viene hablando del crecimiento de los autos chinos, aunque tienen por ahora un cupo de sólo 50 mil unidades anuales que no pagan arancel. Por fuera del beneficio arancelario, es antieconómico importar.
Sobre esto, hay tres puntos clave que muestran una nueva configuración en la fabricación de autos en Argentina:
BYD tiene una planta fabril en Brasil que completaría el contenido regional necesario a principios de 2027. Eso significa que podrá exportar a Argentina sin arancel desde ese año, aunque estima hacerlo en 2028, una vez cubierto el mercado de Brasil. Hasta 2027, ingresará unidades mediante el régimen que estableció el Gobierno. Luego, podrá seguir entrando con arancel cero desde Brasil. ¿Cambiaría esto con un cambio de gobierno? No, porque es acuerdo Mercosur.
Para 2030 está firmado y previsto el libre comercio automotor en el Mercosur. Esto sí podría modificarse con un cambio de gobiernos porque podría prorrogar el tiempo del libre comercio.
Para 2032, comenzaría la caída de aranceles en el comercio automotor y autopartista con Europa por el acuerdo Mercosur-UE.
Las compras vía courier
El otro gran cambio que muestran las importaciones es en el comportamiento de los consumidores. Las compras vía courier aumentaron 84% en un marco de importaciones que caen. Ya son U$S 751 millones y podrían superar los U$S 1.200 millones en el año.
El valor promedio de la compra es de U$S 135 y una de cada dos familias ya compraron por este sistema. Mientras la importaciones caen, el puerta a puerta se duplica. ¿Qué compramos? Primero, indumentaria, U$S 40 de cada U$S 100 que se importan; segundo, electrónica, y luego juguetes, cosmética y decoración. Pasamos del “deme dos” al “importame dos”.
Antes, importar necesitaba muchos trámites, ahora desde el celular, encargás en China o a Estados Unidos, y te llega a tu casa. Pero, atención, en el mejor de los casos representan menos del 2% de las importaciones totales. Como veremos más adelante, en las importaciones generales es que se afecta a las industrias.
El mapa argentino de las exportaciones
Las exportaciones vienen volando, creciendo 23% en los primeros siete meses. Todo sube: los productos primarios crecen 20%, las manufacturas de origen industrial 25%, y los combustibles y energía 50%, impactados por la guerra en Irán y el bloqueo de Ormuz. Las manufacturas de origen agropecuario son las más lentas, con un salto de 13.4%.
Ahora, si hacemos un análisis por habitante, pensando que Argentina llegaría a U$S 100 mil millones de exportaciones, tendríamos U$S 2.173 por habitante.
Al armar un ranking provincial de exportaciones por habitante, Neuquén y Santa Cruz tienen un FOB de U$S 7.412 y U$S 7.225, casi a nivel europeo. Luego vienen Chubut (U$S 3.460) y Santa Fe (U$S 3.033), mientras que en quinto lugar está Córdoba, con U$S 1.686 por habitante. Buenos Aires lo hace por U$S 1.070 por habitante, mientras que provincias mineras como Catamarca y San Juan venden U$S 970 y U$S 885 per capita, respectivamente.
Analizando la situación por regiones, hay un cambio importante. La región pampeana exportaba U$S 8 de cada U$S 10 de Argentina en 2015 y en el primer semestre de este año será U$S 6,6 . La región que va ganando terreno es la Patagónica, que vendía U$S 8 y ahora serán U$S 18 de cada U$S 100. El NOA se mantiene, mientras Cuyo y el NEA decrecen.
En un modelo económico que basa su crecimiento en la exportación, es importante pensar qué hacemos con las provincias no exportadoras.
Por ejemplo, en el NEA, hay cuatro provincias que exportan menos que San Juan. La Rioja, San Luis o Mendoza también son algunas de las provincias que entran en zona amarilla, porque sus exportaciones vienen cayendo y su participación es baja.
Un caso paradigmático es la comparación Mendoza vs. San Juan o Catamarca con La Rioja. Los mendocinos están atravesados por la crisis mundial del vino, mientras los sanjuaninos vuelan con la minería, igual que los catamarqueños, mientras La Rioja exporta solo el 0,2% del total nacional. ¿Qué alternativas les quedan a las provincias no exportadoras en un modelo exportador?
Si continúa el modelo Milei en la economía, hay provincias que la van a pasar mal si no reconfiguran sus economías, aunque esto no suele ser ni rápido ni fácil, y menos sin apoyo financiero o mediante normas que lo impulsen.
Las importaciones y la industria
Hay unas medidas que el mundo está tomando, de las cuales Argentina está prescindiendo, como son las de protección industrial.
Los países están protegiendo más a sus industrias mediante medidas antidumping, antisubvenciones y de salvaguardias. La cantidad de nuevas medidas aplicadas en el mundo aumentaron de 89 (2022) a 323 en 2025, es decir, crecieron 262% en el período, según analizó la consultora CIEN.
Argentina siguió la dirección opuesta. Según las estadísticas notificadas a la Organización Mundial del Comercio (OMC), inició nueve medidas antidumping en 2022, seis en 2023, una en 2024 y ninguna en 2025.
La señal más fuerte de Argentina no es tanto su nivel acumulado de medidas como su trayectoria: seis acciones en 2023, una en 2024 y ninguna en 2025, justo cuando el mundo pasó de 230 a 455 y luego a 391 aperturas. En otras palabras, la utilización argentina cayó mientras el flujo mundial aumentó 70%.
El comercio exterior dice mucho de esta economía a tres velocidades. El aumento de las exportaciones muestra una fortaleza del modelo, mientras que la caída de la importación de bienes de capital es una debilidad que exhibe incertidumbre.
(*) Magíster y docente en UNC y en UCC
Medio Publicado: La Voz del Interior
Temática: UCC
Autor/Redactor: Gustavo Scarpetta
Fecha de Publicación: 06-09-2026