Publicado el 19-08-2026 en Perfil

Gustavo Córdoba: “Las posturas nacionalistas van a ser claves en las elecciones del 2027”

El analista Gustavo Córdoba (*) habló sobre el impacto de la soberanía nacional en la agenda política y anticipó las claves que podrían definir las elecciones de 2027.

Sentimiento de soberanía nacional volvió a ocupar un lugar central en la agenda política argentina, impulsado por la repercusión que tuvo la bandera de Malvinas en un partido de la Selección y por el debate en torno a la extranjerización de tierras. Para el analista político Gustavo Córdoba, el fenómeno excede a la coyuntura y puede convertirse en uno de los factores que incidan en las elecciones de 2027.

En diálogo con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Córdoba analizó el impacto de las redes sociales en la construcción del humor político, la pérdida de apoyo del gobierno de Javier Milei y los desafíos de la oposición. Además, planteó que las posturas soberanistas podrían adquirir un protagonismo inesperado en la próxima contienda electoral.

Hola Gustavo, soy Néstor Sclauzero, ¿qué tal? Buen mediodía.

Buen día. ¿Qué tal Néstor? Contento porque vimos el sol después de varios días, ¿no?

Bueno, Gustavo, te convocamos para ver el tema de uno de los últimos trabajos que ustedes hicieron con el trabajo de encuesta sobre la cuestión de la soberanía nacional que reaparece fuerte. Yo no sé si en el sentimiento, en la idea, este sentimiento de cancha, porque obviamente el fútbol lo disparó también, y esta ley con respecto a la tierra para extranjeros, qué porcentaje o no, que recién incluso veíamos con el caso de Misiones en algunas regiones toda esta cuestión, ¿qué interpretación hacen ustedes?

Bueno, primero hay que entender que el tema soberanía es un tema presente desde siempre, desde Malvinas, que es una herida abierta. Ahora, lo que sí hay que entender también es que a veces el tema soberanía tiene determinados contextos, a veces más amplios, a veces más restringidos. Creo que la mala praxis del gobierno al momento de entender este contexto generó una reacción inusitada. Fijate que, por ejemplo, antes de que el gobierno saliera con el tema del mapita de Malvinas de la ministra Monteoliva, o antes de que el gobierno tratara mal a Messi o que tratara a los jugadores como monotermoneuronales, hasta allí el tema estaba encapsulado, digamos, en aquella parte de la sociedad argentina muy politizada o con elementos de politización importantes. La intervención del gobierno propició que el tema se expandiera prácticamente de manera transversal. La prueba te la doy en dos nenes de 10, 12 años que salían del colegio cantando la marcha de Malvinas. Es decir, me parece que el tema Malvinas fue apropiado por gran parte de la sociedad, mientras el gobierno, inexplicablemente, no entendía el cambio de contexto. Por eso arremetió con la ley de tierras y se llevó una sorpresa mayúscula porque, entre otras cosas, es que tienen una cita electoral a la vuelta de la esquina, no querían pagar costo político aliado al gobierno en esto.

Sí, también es cierto que muchos hablan de que se explicó mal de qué se trataba esta ley, qué es lo que finalmente analiza, pero la cuestión social, me parece que acá no hay que dejar de lado el fenómeno de las redes sociales. Como en pocas horas, porque estamos hablando que sos rey y mendigo en pocos días, si no veamos Infantino en la FIFA. Que se fue del Mundial, quizás siendo candidato a Secretario General de Naciones Unidas, en los pocos días está por perder el cargo y algunos dicen que puede ir preso. Es decir, las difusiones de información o de ideas en las sociedades dan una realidad que antes era imposible de construir en cuestión de días. Y me parece que eso también ocurrió con este caso, más allá del sentimiento que se pueda potenciar.

Sí.

No sé si desde ahí no hay que analizarlo también.

Mirá, Néstor, vos sabés que el gobierno, para explicar un poco los errores que cometió, ganó a este concepto de “tuvimos problemas de comunicación”.

Bueno, eso lo dicen todos.

No lo supimos explicar.

Lo dicen todos.

Yo lo planteo de otra manera. La política y la comunicación llevan una relación muy, muy conectada. Es más, yo te diría, la política no puede prescindir de la comunicación, pero la comunicación sí puede prescindir de la política, ¿sabés por qué? Porque la política siempre se presenta en formatos comunicacionales. Entonces, yo debo decirte lo siguiente: nunca va a tener la culpa la comunicación. Siempre va a tener la culpa la política. Porque, en definitiva, si vos no lo supiste explicar el proyecto, si vos no entendiste el cambio que operó en la sociedad argentina, lo que vos tenés en realidad es un problema de diseño político. Una buena comunicación, Néstor, jamás va a salvar a un mal gobierno. Jamás. Entonces, no es que el gobierno de pronto dejó de ser diestro en el manejo de las redes sociales. A ver, el gran potencial del gobierno siempre estuvo ahí. Milei gana las elecciones básicamente por su comunicación digital. ¿Cuál es el dilema que tiene el gobierno? Que antes, que tenía el mismo volumen que ahora, tenía, por decirte, un 70% de positividad todo lo digital del gobierno de Milei. Hoy tiene 70% de negatividad. Ahí operó un gran cambio. Me parece que los últimos en darse cuenta fueron los del gobierno. Y nunca tuvieron la sensibilidad de adaptarse a estos cambios de opinión. De hecho, mirá, veamos el pasado. Alberto Fernández tuvo problemas políticos cuando fue la foto de Olivos. Mauricio Macri tuvo problemas cuando devaluó y no se dio cuenta de que el contexto había cambiado. Creo que a Milei le pasó lo mismo. Y ahí hay una instancia muy dramática, porque el gobierno, a partir de Adorni y de su salida, pensó que quizás había mejorado. Bueno, estamos viendo que no. Los números de la industria de la opinión pública son consistentes en esto. Entre un 60 y un 65% de la gente en la Argentina quiere un nuevo gobierno a partir del año que viene.

Es decir que esto va a impactar, desde tu punto de vista, en la elección del año que viene, más allá de que falta mucho y poco a la vez. Porque si lo descuidamos, falta un año y algo, pero es poco porque ya toda la pelea está. Pero sí o sí entramos en un camino en donde este tipo de cuestiones van a jugar un rol importante en esa decisión por encima del bolsillo.

Mirá, nadie lo tenía, el tema soberanía nacional. En estos niveles, una sábana tirada desde la tribuna a la cancha generó toda esta situación. Fijate que uno de cada cuatro internautas buscaron la palabra Malvinas en los buscadores en todo el mundo. A ver, Néstor, esto es algo extraordinario. Dos mil millones de personas averiguando qué significaba la palabra Malvinas. Entonces, creo que el impacto va a estar, no sé si va a durar en la misma magnitud de lo que tuvo el gobierno. Tenemos hoy hasta octubre del año próximo, pero claramente las posturas soberanistas van a ser principales a la hora de definir las candidaturas del año próximo.

O sea, se pone en agenda un aspecto que no estaba en ninguna agenda, ni del gobierno, ni de la oposición, ni de nadie. Porque esto surge a partir de aquella bandera de la selección, ¿no?

Totalmente. Además, fijate, no operó aquí la oposición. No fue la oposición la que le hizo una zancadilla al gobierno. Fue un error autoinfringido. Fue un error de mal procesamiento del contexto. Y yo te diría, pensando en el escenario del año próximo, el gobierno tiene cuatro claves además de este tema de la soberanía, ¿no? Uno, el tema inflación. Dos, el tema precio del dólar. Tres, el tema de la recuperación del poder adquisitivo de las familias. Y cuatro, la fragmentación opositora. Si el gobierno no tiene coherencia en la administración de estos cuatro temas, yo creo que va a tener problemas. Y agregarte la elección de noviembre en Estados Unidos, que puede ser determinante no para la gobernabilidad, sino más bien para los márgenes de maniobra económicos del gobierno de Javier Milei.

Siempre se... Bueno, aquella famosa frase del presidente de Estados Unidos, Clinton, cuando dijo que “es la economía, estúpido”, como diciendo: si la economía va bien, lo otro se tapa. En parte ocurrió en la época de Menem. En algún momento, y sobre todo en el 95, cuando fue la reelección y el tiempo que le siguió, como que la economía tapó un montón de cosas. ¿Creés que hay margen para que repita esa lógica este gobierno, si es que remonta a la economía, entendida en los dos puntos que vos dijiste, que me parece central, es la cuestión de la inflación y obviamente también el salario, porque el salario es lo único que no se ha movido.

Néstor, mirá, yo no soy especialista en economía, pero este gobierno tiene los apellidos Menem, en la maniobra política, pero no tiene un plan económico. El menemismo, en la primera etapa, generó crecimiento, generó recuperación del poder económico, y por eso, Carlos Menem fue reelecto. Entonces, yo creo que este gobierno todavía no ha sintonizado en las palabras producción, en detrimento de la especulación financiera. No ha sintonizado la idea de que el impacto económico positivo tiene que ser en toda la sociedad y no solamente para un sector muy pequeño, que no derrama al resto. Creo que hay un elemento central en la idea de que el poder adquisitivo no es algo que vos lo podés declamar como una especie de narrativa para que todo el mundo la compre. La sentís o no la sentís. Y la verdad es que el poder de compra de los argentinos ha caído de manera significativa desde que Milei llegó al presidente. Mirá el dato. Los primeros siete meses de inflación de este año son superiores a los primeros siete meses de inflación del año pasado. Es dato. Entonces, creo que ahí es la realidad que se choca de frente con un gobierno que, bueno, creo que ha perdido... Yo, a ver, no quiero ser tremendista, pero este es un gobierno que en términos políticos está cada vez más débil, te diría, que es uno de los más débiles desde la recuperación de la democracia hasta hoy, y es uno de los más fuertes en el mundo en apoyos económicos. Hay que ver si eso le alcanza para, bueno, tratar de continuar en el poder.

En los puntos que enumeraste, marcaste la fragmentación política, lo que ocurre con la política y sobre todo la oposición. Cierto es que muchos creen que una fortaleza de Milei es que no hay nadie enfrente, entre comillas. Como que el peronismo, kirchnerismo sigue debatiendo con qué perfil enfrentar la elección. Más kirchnerista, menos kirchnerista. Los gobernadores del interior y ese otro peronismo que también busca un lugar. Y los independientes, o los que tienen algún punto de vista no cercano a uno u otro, que volverán a ser claves para esa definición electoral apoyando a un sector u otro. ¿Cómo ves a esa oposición o a la oposición en general como para enfrentar al gobierno eventualmente incluso en un balotaje? Que es la pregunta que, si todos coinciden, tendría que mirar con mayor preocupación el gobierno.

Mirá, Néstor, yo, a ver, creo que el gobierno está en una situación de debilidad, primero por haber convocado al PRO en la idea de que con los votos propios no alcanzan a un triunfo el año próximo. Y segunda cuestión, esto que lanzan desde el gobierno, de que enfrente de Milei no hay nadie. Yo debo contradecir esa idea porque enfrente de Milei hoy hay por lo menos un 60% de argentinos que están diciendo muy claramente que no van a acompañar al gobierno a Milei, ni en primera ni en segunda vuelta. Entonces, ¿qué pasa? ¿En qué términos tenemos que pensar? Yo te diría que la reelección de un gobierno en la Argentina no se trata de un plebiscito sobre si la oposición va unida, tiene plan económico que sea, a ver, moderado respecto al mercado o que tenga buenos candidatos, ¿no? Yo te diría que la oposición lo único que tiene que hacer es dejar de pelearse y ponerse de acuerdo hasta octubre del año que viene. Porque la centralidad la tiene el gobierno. El que está obligado, Néstor, a producir resultados económicos a la altura de la expectativa de la gente que lo votó, es el gobierno, es Javier Milei. Es decir, no se trata de la oposición esta elección que viene, sino que se trata del gobierno y su plan económico. En ese sentido, si la economía funciona, habrá voto premio, reelección. Si la economía no funciona, voto castigo y a la casa.

¿Qué escenario ves? Hay mucha gente que dice: “Esto me decepcionó, no me gusta, no lo quiero, quizás no vaya a votar, ya no voy a votar a nadie”. ¿Qué perspectiva ves que ese voto en blanco, el voto anulado, la no asistencia al día de la votación pueda ser importante? Falta mucho, pero en el sentimiento de mucha gente está con esa bronca.

Mirá, Néstor, creo que es uno de los temas más sensibles y menos estudiados. El año pasado, en las elecciones legislativas intermedias, en la mayoría de las provincias, tuvimos niveles de ausentismo electoral que superaron el 50%. Podemos tener otro escenario parecido a ese en la elección del próximo año. Nosotros lo estamos midiendo a nivel nacional y en varias provincias y te diré que el panorama no es para nada alentador. Estamos teniendo cerca de un 60% de los que nos están diciendo que van a concurrir, un 30% que ya definitivamente te dicen que no van a concurrir y hay un 10% que todavía no lo ha terminado de definir. Así que claramente vamos a tener un descenso o va a ser muy difícil igualar marcas de movilización electoral del pasado. Así que es un tema central. En segundo lugar, te diría, hay que prestar atención al perfil de los que quizás se queden en el hogar en vez de ir a votar. Porque hay quizás allí, en los grandes centros urbanos de la Argentina, un votante joven, varón, que quizás haya votado a Milei en primera o eventualmente en segunda vuelta, que hoy siente el impacto de la crisis económica. Ese es el votante que yo seguiría con mucha más premura, porque ese votante quizás no cambie su voto, no cambie la orientación de su voto, es decir, probablemente no deje de votar a Milei, pero quizás tenga pocos incentivos para ir a votar en octubre.

¿Y esa ausencia favorecería o podría favorecer, si proyectamos, imaginamos, a quién? ¿A un oficialismo o a una oposición?

No, el oficialismo va a haber mermado su caudal electoral, por eso pienso que es un sinsentido que el gobierno elimine las PASO, ¿no? Toda vez que el antiperonismo fue competitivo y ganó elecciones a partir de las PASO en el 2015 y en el 2023. Yo te diría que se beneficia del peronismo, por eso, a ver, el gobierno en las últimas semanas, Néstor, lanzó distintos programas o medidas dirigidas a aumentar la confianza del mercado. Anunció la compra de 10 mil millones de dólares en las elecciones, anunció los préstamos en dólares a las pymes, la trajo a Cristalina, la llevó incluso hasta Vaca Muerta, hizo distintos anuncios. El mercado respondió con una suba del riesgo país. Claro, a ver, el propio mercado está viendo las debilidades y los límites de este modelo político. Entonces, yo ahí pienso que el peronismo en algún punto, el año que viene, va a tener que, además de unificarse, ser muy concreto con el modelo de país que quiere. Ese es, te diría, mi gran duda respecto a la oposición. Y respecto al gobierno, decirte esto: es muy poco probable que surja alguna alternativa al propio Milei, por la centralidad que el presidente Milei tiene. En ese sentido, te diría, el plan económico de Mauricio Macri fracasó, por lo tanto, Mauricio Macri no es alternativa. Patricia Bullrich no tiene plan económico. Vos recordarás lo que fue la campaña de Patricia Bullrich en el 23 para presidente, cada vez que le preguntaban de economía lo tenía que llamar a Melconian, claramente. Y después, el resto, fijate, todos estos outsiders del círculo rojo que quieren progresar en el posicionamiento, yo creo que no tienen materia prima ni tienen la vocación de poder suficiente como para desafiar a Milei. Porque, a ver, competirían con Milei por el voto de la derecha o del antiperonismo. Entonces, yo veo que el presidente tiene esa centralidad, hay que ver si la aprovecha o no, veo que la debilidad política es de hoy, es actual, y lo que hay que decir a favor del gobierno es que todavía tiene un año y un poco más para revertir esta situación. Además de las herramientas.

Sí, y un poco lo que decíamos antes, que es todo tan cambiante, la dinámica de este tiempo con respecto al humor social y a las tendencias, que ahí habría que analizarlo. Bueno, ustedes que están en esto quizás tengan una idea o se pueda proyectar porque cambia todo muy rápido. Si estos cambios, vamos a llamarlo de humor, o estas tendencias en el punto de vista, se convierten también el día de mañana en un cambio de voto, ¿sí? Porque todo es de muy corto plazo y dura poco, para un lado y para el otro, para el que se ocurra. Estamos viendo que la sociedad supuestamente va cambiando, como decíamos antes, mucho más rápido. Pero eso ¿va a significar un cambio de voto o una modificación del voto? ¿O es simplemente subirse a esa sensación del momento, a ese cambio de humor del momento mucho más que eso, no? Y lo digo para varios temas, no solo para esto que estamos mencionando.

Hay un contexto permanente y te voy a decir desde cuándo: desde la pandemia. De la pandemia para acá, realmente la sociedad mundial ha cambiado sus expectativas, sus parámetros de evaluación, se ha vuelto más demandante, con razón o sin razón.

En líneas generales cerramos la idea sobre lo que sucede en estas horas, el trabajo que ellos hicieron como encuestadores y la realidad que marcó la famosa bandera sobre Malvinas, que apareció en el partido de fútbol de la Selección Nacional. Y cómo eso potenció este, llamémosle, nacionalismo, la defensa de la soberanía y obviamente el impacto ya concreto en una ley como fue la de la extranjerización de la tierra, que tuvo su traspié en el Congreso a partir de lo que, sobre todo en redes, se vino movilizando. Cambios de tiempos, cambios de climas políticos que veremos cómo impactan la elección del año que viene. Tan cerca y tan lejos a la vez para el próximo 2027.

*Gustavo Córdoba es licenciado en Ciencia Política por la Universidad Católica de Córdoba y magíster en Comunicación Política por la Universidad Austral. Es director de la consultora Gustavo Córdoba y Asociados, una de las firmas de investigación y encuestas más citadas por los medios y el arco político del país.

Medio Publicado: Perfil

Temática: UCC

Autor/Redactor: Redacción

Fecha de Publicación: 19-08-2026