Publicado el 02-06-2026 en Hoy Día Córdoba
Investigadores de la UNC crean alternativas para combatir infecciones
Equipos de investigación trabajan con nanotecnología, terapia con luz, sustancias naturales y agentes antievolución para crear antibióticos y recubrimientos capaces de enfrentar uno de los mayores desafíos sanitarios del mundo.
La resistencia antimicrobiana (RAM) se consolidó como una de las principales amenazas para la salud global y ya provoca más de un millón de muertes por año en todo el mundo. Frente a este escenario, distintos grupos de investigación de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) avanzan en el desarrollo de nuevas herramientas para combatir bacterias resistentes mediante enfoques innovadores que incluyen nanotecnología, terapia fotodinámica, sustancias naturales y agentes antievolución.
El último informe de la Organización Mundial de la Salud advirtió que una de cada seis infecciones bacterianas detectadas en laboratorio durante 2023 ya no respondía adecuadamente a tratamientos convencionales con antibióticos. Además, las proyecciones internacionales señalan que para 2050 la RAM podría convertirse en la principal causa de muerte a nivel mundial, superando incluso a las enfermedades oncológicas.
Ante esta problemática, investigadores de distintas facultades y centros científicos de la UNC trabajan en alternativas destinadas tanto al desarrollo de nuevos antimicrobianos como a la creación de recubrimientos protectores para implantes, prótesis, catéteres y apósitos médicos.
Uno de los enfoques más utilizados es la nanotecnología. El equipo encabezado por Laura Páez, de la Facultad de Ciencias Químicas y la Unitefa, desarrolla nanopartículas mediante “síntesis verde”, utilizando extractos vegetales y microorganismos para obtener materiales más biocompatibles y amigables con el ambiente.
La investigadora explicó que estas nanopartículas ya se encuentran en una etapa avanzada de análisis in vitro y podrían tener aplicaciones no solo en salud humana, sino también en agricultura, reemplazando fungicidas químicos y reduciendo residuos tóxicos.
En la misma línea, Cecilia Becerra trabaja en recubrimientos antimicrobianos para materiales biomédicos, orientados especialmente a evitar la formación de biofilms en catéteres y otros insumos hospitalarios. El desarrollo, patentado bajo la marca Kauratec, busca impedir que las bacterias se adhieran a las superficies y desarrollen resistencia.
“Estos recubrimientos podrían disminuir la transmisión de patógenos en hospitales, escuelas y espacios públicos”, sostuvo la especialista.
Otra de las investigaciones destacadas es la terapia fotodinámica antimicrobiana, liderada por Milagros Stanley, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. El tratamiento combina luz visible, oxígeno y sustancias fotosensibles para destruir microorganismos sin generar resistencia bacteriana.
Actualmente, el equipo aplica esta tecnología en apósitos antimicrobianos que ya son probados en animales domésticos junto a la Universidad Católica de Córdoba. La intención es reemplazar tratamientos tópicos prolongados con antibióticos y facilitar el acceso a terapias más simples y efectivas.
En odontología también se desarrollan alternativas innovadoras. Gustavo Molina, de la Facultad de Odontología y Unitefa, investiga materiales dentales con antraquinonas, sustancias naturales activadas por luz capaces de eliminar microorganismos vinculados a caries sin afectar la flora normal.
El objetivo es reducir las reinfecciones y disminuir la necesidad de múltiples intervenciones odontológicas, en un área donde la resistencia bacteriana todavía es poco estudiada.
Por otro lado, Gladys Granero trabaja en recubrimientos para implantes metálicos que liberan compuestos antimicrobianos de manera controlada. El proyecto apunta a disminuir infecciones postquirúrgicas y mejorar la integración de implantes traumatológicos y dentales.
Además de la nanotecnología y la fotoactivación, otros grupos científicos avanzan en estrategias basadas en péptidos antimicrobianos y agentes “antievolución”, diseñados para bloquear los mecanismos mediante los cuales las bacterias desarrollan resistencia.
La investigadora Mariela Monti señaló que estos compuestos podrían ofrecer soluciones sostenibles y duraderas frente a la crisis sanitaria global. En paralelo, Natalia Wilke investiga el uso de membranas lipídicas bacterianas como blanco terapéutico, aprovechando que esas estructuras son más difíciles de modificar sin comprometer la supervivencia del microorganismo.
Los proyectos forman parte del Catálogo de Biotecnología UNC 2025 y fueron presentados durante el Congreso Internacional de Biotecnología realizado en Córdoba. La segunda edición del encuentro se llevará adelante este año con participación de investigadores, empresas y organismos públicos de todo el país.
Medio Publicado: Hoy Día Córdoba
Temática: UCC
Autor/Redactor: Redacción
Fecha de Publicación: 02-06-2026