Publicado el 28-03-2026 en La Voz del Interior

Un refugio para niños–pacientes: Casa Ronald McDonald celebró sus 18 años en Córdoba

El espacio funciona en la Capital desde el año 2008, como un refugio para los niños que atraviesan tratamientos de salud de alta complejidad y para sus familias.

La Casa Ronald McDonald, de la ciudad de Córdoba, celebró este viernes su cumpleaños 18° junto a familias, voluntarios y personal de salud del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad.

La institución tiene presencia en la Capital provincial desde 2008 y forma parte de la Casa Ronald McDonald Argentina, con más de 30 años de trabajo en el país. A su vez, son parte de Ronald McDonald House Charities, con más de 50 años de trayectoria solidaria y un 90% de presencia en hospitales pediátricos referentes del mundo.

La jornada de festejo estuvo acompañada de una mesa dulce con torta, café y alfajores y por el repertorio de canciones infantiles del coro de adultos mayores “Cantagracia”, compuesto por casi 20 integrantes.

También asistieron directivos y personal del servicio social del hospital, el legislador Carlos Carignano y el ministro de Vinculación y Gestión Institucional Miguel Siciliano.

A este último se le pidió colaboración con la sala de lavadero de la Casa que hoy solo cuenta con un lavarropa. El funcionario se comprometió a donar 20 millones de pesos en un período de 45 días, plazo que demoraría el trámite burocrático.

Un espacio de contención

En la Casa Ronald ubicada en la calle Bajada Pucará 1787 de barrio Crisol Norte, por estos días viven 19 familias. Allí se hospedan los padres y familiares de niños que atraviesan tratamientos de alta complejidad.

El hospital de Niños tiene convenio con la casa y es el encargado de seleccionar, a través del área de Servicio Social, a las familias que se hospedarán en el lugar, el cual actualmente tiene 17 habitaciones.

En el albergue cuentan con contención y están acompañados de otras familias que atraviesan situaciones similares, generalmente oriundas del interior provincial o de otras provincias vecinas como Santiago del Estero, La Rioja o Catamarca, entre otras.

Además, la institución cuenta con una sala de juegos para pacientes ambulatorios o sus hermanos, biblioteca para las clases hospitalarias diarias, lavadero, patio, cocina y comedor, donde cada familia tiene heladeras y contenedores para guardar sus alimentos.

Son más de 30 los voluntarios que acompañan a las familias en la Casa, entre aquellos fijos y los que participan durante un período establecido por prácticas universitarias de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) o la Siglo 21, entre otras.

Asimismo, a través del programa “Nutrir es Cuidar”, todos los días se sirve un desayuno saludable de 9 a 11.30. El menú lo determina una nutricionista del grupo de asistentes y lo cocinan los voluntarios.

La historia de Jazmín

Jazmín Cabaglia tiene 13 años y su familia está en la Casa Ronald hace tres meses. Ella recibió el alta ambulatoria hace unos 30 días y ahora se recupera en las instalaciones del lugar.

La niña tuvo un accidente automovilístico el 24 de diciembre del pasado año mientras viajaban con destino hacia Alta Gracia. “Las rutas estaban feas, el auto empezó a desviar, a dar vueltas y chocamos”, contó a La Voz.

Ella se encontraba en el asiento trasero izquierdo, su hermano menor en el derecho, su papá manejaba y la pareja de él iba en la butaca del acompañante. En ese momento, Jazmín llevaba la pierna derecha cruzada y deducen que eso fue el origen de la trombosis que padeció en la extremidad.

Además, sufrió quebraduras en la pelvis y el cóccix por lo que fue sometida a numerosos procedimientos en el quirófano para recuperarse. Sin embargo, los médicos no pudieron salvar su pierna derecha y el 19 de enero le realizaron una amputación.

“Días antes me dijeron que mi pierna estaba mal, que no se podía hacer nada y lo primero que pensé es que era mentira porque yo sentía que estaba bien. Después sentí que no quería vivir más”, contó Jazmín conmovida.

Dos meses después, expresó que está mejor pero todavía con muchos dolores que la incomodan en el día y durante el descanso. Hace ejercicios de rehabilitación a diario para recuperar la movilidad.

Ahora la familia se encuentra en espera de una prótesis de pierna alemana que permitirá a Jazmín pararse y caminar. Según aseguraron, el aparato ortopédico tuvo un costo de 25 millones de pesos.

Florencia Machado y Liliana Mongilardi, la mamá y abuela de Jazmín respectivamente, coincidieron en que el apoyo y contención de las personas que integran la Casa Ronald fue clave durante estos meses difíciles.

“Son muy solidarios, respetuosos y educados. Estamos muy agradecidas con todos los que estuvieron cada día con nosotros, con los médicos del hospital. Ellos recibieron a Jazmin en un estado gravísimo en el que no sabíamos si iba a salir con vida”, dijo Liliana.

Jazmín también comentó el alivio y alegría que le dio saber que su familia tenía un lugar dónde dormir y estar cómoda mientras ella estaba internada. “Yo las veía dormir al lado mio incómodas y quería que estén bien”.

Por su parte, Florencia destacó que a su hija le gusta mucho estudiar y que disfrutó poder ir a la biblioteca de la casa a tener sus clases diarias. “De lunes a viernes ella aprende con las profesoras le enseñan y a ella le encanta”.

De acuerdo con el prospecto de las profesionales kinesiólogas que atienden a la niña, todavía restan unos seis meses de recuperación que la familia deberá permanecer alojada en la Casa Ronald.

Medio Publicado: La Voz del Interior

Temática: UCC

Autor/Redactor: Analía Martoglio

Fecha de Publicación: 28-03-2026