Publicado el 31-05-2026 en La Nueva Mañana

Utilizan lombrifiltros para la recuperación de aguas residuales en el municipio cordobés de Idiazábal

Es “posible convertir aguas residuales en un recurso valioso", resaltó el biólogo Luis Auyeros, presidente de la Fundación Ambiente Argentino, en diálogo con La Nueva Mañana.

Desde la Fundación Ambiente Argentino proporcionan el conocimiento y las herramientas necesarias para promover prácticas sostenibles y proteger su entorno natural. Trabajan junto a los municipios para desarrollar soluciones innovadoras que mejoren la calidad de vida y fomenten un futuro más verde y saludable para todos. Una de las actividades desarrolladas y puesta a punto es un lombrifiltro para la recuperación de aguas residuales y posterior utilización para riego.

El biólogo Luis Auyeros, presidente de la Fundación, comentó a La Nueva Mañana que es “posible convertir aguas residuales en un recurso valioso y Ambiente Argentino, junto al municipio de Idiazábal, la Universidad Católica de Córdoba y Punto Lombriz, lo hicieron realidad”.

Ante la respuesta de poder recuperar agua de las redes de cloacas surge un interrogante: si esa agua es segura para traerla de vuelta a la localidad y usarla para riego ante lo cual está la respuesta de la ciencia.

Este lombrifiltro nace primero, de la captación de agua en estas lagunas de efluentes municipales y está mediado por lombrices.

Antes de la puesta en funcionamiento de estas lagunas, en la localidad tenían muchas dificultades pues no llovía y el agua, urgente para el riego de calles, no alcanzaba.

Biofiltros en acción

Los biofiltros, también denominados filtros biológicos, en este caso lombrifiltros, “son dispositivos que eliminan una amplia gama de compuestos contaminantes desde una corriente de fluido mediante un proceso biológico”, sostuvo el biólogo. Asimismo, los biofiltros con lombrices son utilizados para recuperar aguas cloacales y destinarlas a riego y cuidado del arbolado urbano.

El proyecto nació en 2019 cuando “nos acercamos a trabajar con el intendente Juan Pablo Vassia. En el 2015 la localidad sufrió una inundación muy severa, se estuvieron evacuando personas durante casi dos meses, cuatro años después se hace un diagnóstico de la zona con la Fundación y vieron que había muchas cosas por hacer”, sostuvo el especialista.

Lagunas de tratamiento

Auyeros acercó a la Municipalidad de Idiazábal la idea de poder recuperar agua de la red cloacal y actualmente tienen una reserva importante como son las lagunas de tratamiento.

“Es un montón de agua por día que cada vez que vas al baño, cada vez que se lava la ropa o los platos es agua disponible que simplemente debe ser tratada”, argumentó el ambientalista.

¿Cómo trabajan las lombrices?

Las lombrices lo que hacen es reducir el material sólido que tienen estas lagunas, y las lagunas vienen con una carga alta de algas y desechos cloacales como también otros detergentes u otras cosas que salen de los domicilios o de las industrias.

La lombriz ayuda a todo lo que sea orgánico pues se alimenta de esa materia y cuando pasa el lecho de la lombriz, que es bastante grande, queda un agua ya sin sedimentos, a eso le sigue todo un sistema de lecho percolador que es la viruta de madera y estratos de piedra de diferentes diámetros de más chico a más grande y cuando el agua va pasando por allí hay todo un lecho percolador de bacterias que siguen purificando el agua.

Al pasar todo eso por el filtro, “hasta allí llega lo que se denomina el lombrifiltro al cual le adosamos un concepto de esterilización que es luz ultravioleta y cuando pasan tres minutos desde que el agua se irriga al biofiltro empieza a salir a un tanque australiano donde se concentra este residuo del biofiltrado que pasa por un metro de luz ultravioleta que desinfecta todo”, dijo Auyeros.

Como resultado se obtiene la remoción del 99 % de materiales sólidos pero “puntualmente la remoción de todas esas partículas que son patógenas para los seres humanos, como por ejemplo la Escherichia coli, dejaron de existir”, añadió.

Resultados más que positivos

En un año y medio de trabajo se comenzó a plantar y regar con esa agua fertilizada lo que hizo ver que árboles de la especie Cina cina que tenían 90 centímetros de altura, ya en 18 meses superaron los tres metros en algunos ejemplares.

Antes de este proyecto tenían muchas dificultades ya que no llovía y el agua es urgente para el riego de calles y no alcanzaba.

Después de trabajar con estas lagunas se facilitó la recuperación del agua y “esa es la emoción al pensar que somos el primer pueblo de Argentina que lleva esta iniciativa adelante y que habla de esta coherencia y mirada hacia la sustentabilidad y esta mirada que todos necesitamos“, finalizó Maricel Abonissio, referente de Idiazábal.

Medio Publicado: La Nueva Mañana

Temática: UCC

Autor/Redactor: Mónica Hernández

Fecha de Publicación: 31-05-2026