Publicado el 27-11-2025 en Posgrado

Desafíos nutricionales en tiempos festivos: claves para una alimentación consciente

En un contexto donde 7 de cada 10 adultos tienen exceso de peso en la Argentina, la Especialización en Nutrición Clínica brinda recomendaciones para afrontar los eventos sociales de fin de año cuidando la salud nutricional.

Las estadísticas epidemiológicas, precisamente los datos aportados por la segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud realizada durante 2018 y 2019 con muestras representativas de las seis regiones de Argentina, indican que 6.8 de cada 10 personas mayores de 18 años y de ambos sexos tiene exceso de peso en nuestro país. Un dato que cobra más relevancia en esta época del año en donde los eventos sociales y de cierre de actividades suelen desordenar aún más la alimentación de las personas.

Desde la Especialización en Nutrición Clínica de la Escuela de Posgrado de la UCC subrayan que la obesidad es una problemática de salud, compleja y multifactorial. En la cual influyen factores genéticos, metabólicos, hormonales, psicológicos, como también los entornos que nos rodean. Destacan que un estudio realizado por Novo Nordisk Argentina en 2024 mostró que de 350 personas encuestadas que presentaban exceso de peso sólo 3 de cada 10 consideraron que el sobrepeso y la obesidad pueden prevenirse.

En esta entrevista, la directora de la carrera, la doctora Natalia Bertorello, ofrece algunas recomendaciones médicas que deberíamos poner en práctica las personas para que participar de estos eventos de fin de año no implique nuevas complicaciones de salud.

“Los eventos, despedidas de año y fiestas generan gran preocupación en la población general, siempre decimos que no importa sólo lo que se hace esos días sino qué hábitos saludables logramos mantener durante el resto del año”, remarca.

¿Podría mencionar algunas estrategias que pueden ayudar a la población en general a transitar dichos momentos con mayor disfrute?

-No llegar a los eventos con mucha hambre. Es importante planificar las comidas previas y evitar saltearlas; también se puede incluir una porción de proteínas como un omelette o un trozo de queso, un vaso de leche o yogur, más aporte de fibra como una fruta, verdura o una porción de legumbres, como un sándwich de pan integral, con una feta de queso, tomate, lechuga, huevo o un pancake de harina integral o de lentejas para dar mayor saciedad en las comidas previas.

-Incluir frutas frescas o secas en las preparaciones, al igual que snacks saludables como dip de remolacha o de humus de garbanzo o berenjena, o zanahorias, zucchinis cortadas para picar con estos dips.

-Evitar el consumo de bebidas azucaradas o utilizar las versiones sin azúcar. En el caso de las bebidas alcohólicas alternar su ingesta con el consumo de agua, que ayudará a mantener hidratado el cuerpo.

-En la medida de lo posible, lo ideal es servir la comida en un plato para visualizar la cantidad de alimentos que uno va a comer.

No sólo se trata de la alimentación, también se deben atender otros factores…

-Sabemos que la alimentación es transversal a los eventos y fiestas de fin de año y, si bien es un componente muy importante, no debe ser el único factor a tener en cuenta. Estos momentos de celebración y reuniones deberían representar espacios de diálogo, risas, encuentro con personas queridas. En definitiva, que sean momentos de disfrute y no preocupación.

¿Cuál es el aporte de esta especialización a las y los profesionales de la salud comprometidos a intervenir ante esta realidad?

-En la actualidad nos enfrentamos a los desafíos de la transición epidemiológica y las enfermedades crónicas no transmisibles como el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes, las dislipidemias y las enfermedades cardiovasculares, entre otras.

Las y los egresados y estudiantes de la Especialización en Nutrición Clínica cuentan con las herramientas necesarias para brindar múltiples mensajes basados en educación alimentaria que intenten reforzar estilos de vida saludable en la comunidad.

Entre ellos, la importancia de consultar a un profesional que realice una valoración antropométrica (toma de peso, talla y circunferencia de cintura y pliegues cutáneos) y lectura de análisis clínicos para la valoración de parámetros bioquímicos. Del análisis conjunto de estos parámetros, el especialista arribará a un diagnóstico del estado nutricional del paciente.

Además, es posible identificar cuadros fenotipos específicos como obesidad sarcopénica, insulinorresistencia o síndrome metabólico.

Por otro lado, el profesional podrá planificar en conjunto con el paciente y de manera personalizada su plan alimentario. Para ello, deberá tener en cuenta sus gustos, horarios, rutina, práctica de actividad física y el tipo de alimentación específica de acuerdo a su estado clínico-metabólico.

Se parte de la base de que las enfermedades requieren de un abordaje interdisciplinario y los alimentos que consumimos influyen directamente en nuestra situación de salud-enfermedad. En el momento de la prescripción del plan alimentario, el profesional deberá tener en cuenta si el paciente está utilizando fármacos, al igual que las distintas emociones y sentimientos que se ponen en juego al momento de realizar las elecciones alimentarias.

Por eso es tan importante que las y los futuros profesionales de la salud cuenten con las aptitudes y herramientas necesarias para contribuir al abordaje de dicha problemática, formulando mensajes que concienticen a la población sobre las estrategias disponibles para la prevención de enfermedades crónicas.

Seguí formándote. Estudiá la Especialización en Nutrición Clínica en la Escuela de Posgrado de la UCC.

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