Publicado el 04-06-2026 en Alumni - UCC
Emocionante homenaje “diplomático”
Por nuestro 70º aniversario, la Asociación Profesional del Servicio Exterior de la Nación, en CABA, fue escenario de un homenaje “mutuo” entre la UCC y el ámbito diplomático.
Muchos años transcurridos, muchos recuerdos, esfuerzos, nombres, rostros e historias se mezclaron para inspirar el evento que se concretó, con marcada emoción, el 15 de mayo pasado, en la sede de la Asociación Profesional del Servicio Exterior de la Nación (APSEN), la institución que defiende y promueve los derechos de los diplomáticos argentinos.
Para comprender en toda su dimensión lo que ocurrió ese día es necesario conocer algunos datos concretos de la realidad que unen la historia de nuestra Universidad con la diplomacia argentina: 59 graduados y graduadas de la UCC son miembros del Servicio Exterior de la Nación, entre ellos y ellas, los embajadores argentinos acreditados ante Japón, Qatar, Sudáfrica, Túnez, Argelia, Ucrania, Turquía y Dinamarca.
Además, en la actualidad, otras dos graduadas son becarias en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), responsable de la selección de los aspirantes a la carrera diplomática, de su formación intensiva durante un ciclo inicial de dos años y su actualización profesional a lo largo de la carrera.
Desde hace más de 60 años, la Universidad Católica de Córdoba ha aportado profesionales a esa carrera y a esa actividad fundamental en la consolidación y desarrollo de un país como lo es la diplomacia. Primero lo hizo a través de lo que fue la “Escuela de Ciencias Sociales, Diplomáticas y Políticas” (durante 17 años) y, luego, en los últimos 50 años, desde la reconocida Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, que tiene graduados y graduadas trabajando y sirviendo a la Argentina en distintos países.
Por eso este encuentro, que organizamos junto con las autoridades de la APSEN originalmente en el marco de nuestros 70 años, fue tan convocante y emocionante, porque se trató de un reconocimiento mutuo entre la UCC, sus graduados y graduadas que hoy son embajadores/as, cónsules, ministros, funcionarios, etcétera, y las instituciones del ámbito diplomático.

El acto formal comenzó con las palabras de bienvenida de la embajadora Mónica García, presidente de la APSEN, quien saludó y agradeció la presencia de nuestro rector, padre Andrés Aguerre S.J., de las otras autoridades convocadas, y de las y los diplomáticos presentes. Mencionó el 70º aniversario de la UCC y destacó “la participación que ha tenido la Universidad Católica de Córdoba, y seguirá teniendo, sin duda –aclaró-, en la formación de muchos diplomáticos argentinos”. Y subrayó la importancia que tiene para la actividad diplomática la formación académica de excelencia.
“Están presentes en esta ocasión varios integrantes del Servicio Exterior egresados de esta Universidad en quienes reconocemos su profesionalismo, vocación y altos valores morales, así como su compromiso con los intereses del país, valores que, sin dudas, han sido en gran parte reforzados en las aulas de la Universidad. Que este espacio y este momento sean un reconocimiento a la labor de las autoridades de la Universidad, un reencuentro con sus egresados que han elegido esta profesión tan particular, y de recuerdos compartidos en sus aulas”, agregó la Embajadora.
El conversatorio
Mucho tuvo que ver en la organización y en el desarrollo de esta actividad Viviana Arias, graduada y docente de nuestra Universidad quien, por conocimiento, vocación y trayectoria es una de las personas que sostiene y profundiza el vínculo con “nuestros” diplomáticos/as y con las instituciones del Servicio Exterior. Viviana es autora del libro La carrera diplomática y, por todo lo señalado, ofició de articuladora en el conversatorio que incluyó el evento del pasado 15 de mayo.

Fue ella quien le concedió la palabra a la decana de nuestra Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, Mónica Cingolani, quien resumió la historia de esa unidad académica y reflexionó sobre el aporte distintivo que puede caracterizar a quienes se formaron en la UCC: “Nuestra Universidad aporta a la diplomacia una perspectiva humanista, con centralidad en la ética pública, eso proviene de nuestra tradición jesuita, poner a la persona en el centro, reparar en la dignidad humana, en la justicia social. En momentos como estos tan complicados, una perspectiva de este tipo puede ser muy valiosa. También contribuimos con una diplomacia más federal, porque nuestros graduados y graduadas provienen, en general, de distintas provincias”.
Luego también le tocaría a la Decana leer una carta muy emotiva, la que envió para la ocasión, desde un país en guerra, la actual embajadora argentina ante Ucrania, Elena Leticia Mikusinski, graduada en nuestra Universidad: “Desde mi experiencia en este destino complejo -escribió Mikusinski-, la formación recibida adquiere un valor especial, en tanto constantemente inspira y pone de relieve el genuino espíritu jesuita que ha sabido unir elevados estándares académicos, vocación de servicio y una profunda mirada humanista sobre el mundo y el prójimo. Legado de nuestra alma mater que continúa plenamente vigente, perdura y trasciende, y se transmite a las nuevas generaciones formadas con pensamiento crítico, sensibilidad social y sólidos valores”.

También tuvieron intervenciones destacadas, ante las preguntas de Viviana Arias, los diplomáticos Marcelo Buffetti, director del ISEN, y Ramiro Lascano, miembro de la APSEN y graduado de la UCC.

Conectado a través de una plataforma virtual, se sumó al conversatorio otro egresado destacado de la Católica, Rubén Tempone, actual embajador argentino ante Japón, quien aportó recuerdos y vivencias actuales vinculadas con su “formación integral” en nuestra Universidad.
Las palabras de cierre estuvieron a cargo de nuestro Rector, quien dijo que en este año del 70º aniversario se está conmemorando “la vigencia de una misión: la formación de personas comprometidas con el bien común”. Y agregó: “Estar hoy aquí es el testimonio vivo de que esa misión ha trascendido nuestras aulas para proyectarse a cada rincón del mundo a través de quienes hoy queremos homenajear. Contar con 61 graduados y graduadas de la UCC en el Servicio Exterior de la Nación es un dato que nos llena de orgullo, pero, sobre todo, representa una responsabilidad compartida. Ver a quienes pasaron por nuestras facultades desempeñarse con embajadas de destinos tan diversos y complejos como Japón, Ucrania, Turquía, Dinamarca, Qatar, Sudáfrica, Argelia, Túnez, Uruguay, entre otros, nos confirma que la formación integral es una herramienta poderosa para el diálogo entre las naciones. Como universidad jesuita entendemos que la diplomacia es el arte de construir puentes donde parecen existir abismos. Quienes hoy representan a la Argentina ante la comunidad internacional llevan consigo una impronta particular: la capacidad de discernir en la complejidad y una profunda vocación de servicio. En un mundo fragmentado, la labor de cada diplomática y diplomático debe ser la de una búsqueda incansable de la paz y la cooperación”.
El padre Andrés recordó las palabras que utilizaba el papa Francisco cuando se refería a la diplomacia. “Él hablaba de la ‘diplomacia de la esperanza’. Es la expresión de un deseo no solamente para los graduados de la UCC sino, también, para los del ISEN, para los embajadores, embajadoras, ministros, cónsules… (para que sean) 'diplomáticos de la esperanza'".
Por último, a modo de despedida, finalizó con un cálido elogio: "A cada uno y a cada una de ustedes quiero decirles: son un orgullo para la UCC. En cada legación, en cada negociación, en cada gesto o asistencia está presente la identidad de la Universidad Católica de Córdoba. Ustedes representan esa universidad ‘en salida’, son nuestra frontera más lejana y, a la vez, nuestro vínculo más estrecho con la realidad global. Al mirar hacia el futuro renovamos nuestro compromiso de seguir formando profesionales que entiendan que el conocimiento sólo alcanza su plenitud cuando se pone al servicio de los demás”.