Publicado el 12-02-2026 en Posgrado
Medicina Legal, un puente entre la ciencia médica y la justicia
Entrevista. La directora de esta Especialización detalla el cambio de paradigma para médicos asistenciales, prácticas en forense y un vasto campo laboral en peritajes, bioética y gestión.
La Medicina Legal representa el puente ideal entre la ciencia médica y el derecho, permitiendo a los profesionales aplicar rigor científico en contextos judiciales para buscar la verdad y proteger derechos. En esta entrevista, la Dra. Amalia María Fabre, directora de la Especialización en Medicina Legal de la Escuela de Posgrado de la UCC, explica los desafíos mentales de pasar de la asistencia al rol de auxiliar de la justicia, el entrenamiento en pericias con evidencia actualizada y prácticas reales en el Instituto de Medicina Forense. Destaca oportunidades en gestión hospitalaria, bioética y peritajes de violencia, invitando a médicos dudosos a descubrir una carrera apasionante y de alto impacto social en el siglo XXI.
¿Qué motiva más a usted de la Medicina Legal como punto de encuentro entre la ciencia médica y el derecho, y por qué cree que todo médico debería considerarla?
-Lo que más me motiva de la Medicina Legal es, justamente, ese punto de encuentro único entre la ciencia médica y el derecho, donde podemos aplicar el rigor científico en la búsqueda de la verdad dentro de contextos judiciales. Aunque se crea que esta especialidad sólo se vincula con la muerte, entiendo a la disciplina como una tarea profundamente humana que impacta en la vida de las personas, no solo desde una perspectiva técnica, sino fundamentalmente social. Creo que todo médico debería considerar esta especialidad como parte esencial de su formación, en el ámbito asistencial el conocimiento médico legal nos brinda las herramientas necesarias para proteger tanto nuestra labor profesional como los derechos del paciente. Por otro lado, esta rama ofrece variadas oportunidades laborales en distintos ámbitos de salud y judiciales.
Para un profesional acostumbrado a la medicina asistencial, ¿cuál es el desafío mental más grande al transformarse en un "auxiliar de la justicia"?
-Creo que el desafío mental más grande es ese cambio de paradigma total: ya no se trata de curar a un paciente. Como forenses, tenemos que construir una distancia crítica para mirar los hechos sin sesgos ni parcialidades; el objetivo principal es aportar claridad técnica al servicio de la justicia.
En tanatología, por ejemplo, enfrentarse de cerca a la muerte es duro, y más aún en contextos donde la presión judicial es alta. Luego, pericias de abuso sexual o violencia de género sin dudas también movilizan. Sin embargo, creo que justamente este tipo de trabajo termina fortaleciendo mucho la resiliencia y la madurez profesional.
El egresado será capaz de dictaminar sobre causas de muerte y redactar pericias judiciales. ¿Cómo prepara esta especialización al médico para que sus conclusiones tengan el rigor científico que un juez necesita?
-La especialización prepara al médico con un enfoque científico y metodológico. Se entrena en la aplicación del método científico al ámbito judicial o administrativo, para esto es importante conocer la evolución de la medicina legal basada en la última evidencia disponible. Las prácticas permiten aplicar ese rigor a escenarios reales, el estudio de protocolos estandarizados de actuación y técnicas avanzadas da como resultado a un profesional que puede emitir pericias con solidez científica. A su vez, el estudio del Derecho enseña a redactar pericias con lenguaje preciso, y fundamentado, traduce la complejidad de los hallazgos médicos a un lenguaje más claro y comprensible que el juez pueda utilizar como base sólida para su sentencia.
Pero, además, esta especialidad no se limita al ámbito judicial, por ejemplo, capacita al médico en roles de gestión administrativa, fortaleciendo el manejo del marco normativo vigente, permite que el médico que ocupa este tipo de funciones pueda lograr la correcta adecuación legal de instrumentos hospitalarios, asegurando el cumplimiento de los derechos del paciente y la protección del profesional de la salud.
La carrera incluye prácticas en el Instituto de Medicina Forense y la Policía Judicial. ¿Qué impacto tiene para el alumno enfrentarse cara a cara con el "lugar del hecho" y la tanatología forense?
-Desde la concepción de esta especialidad siempre pensamos que lo que se aprende a través de la experiencia se integra de forma permanente. Si bien una primera aproximación a las prácticas puede generar un impacto inicial en el alumno, éstas son importantes porque refuerzan el conocimiento y lo preparan para integrarse mejor a grupos de trabajo en su futuro desempeño laboral.
Existe la idea de que el médico legista sólo trabaja con la muerte, pero el programa abarca desde psiquiatría hasta derechos de la niñez y familia. ¿Cuál es el abanico real de oportunidades laborales que se abre para un especialista?
-El trabajo con la muerte es sólo una parte de la especialidad para quienes trabajamos en tanatología forense (realización de autopsias), pero en esta disciplina el abanico es inmenso. Por ejemplo, la actividad pericial como perito de parte, oficial o de oficio, realizando pericias que abarcan la responsabilidad profesional (mala praxis), la valoración del daño corporal, la violencia familiar y de género, valoración de lesiones, toxicología y psiquiatría forense en el caso de los profesionales psiquiatras. También el médico legista puede trabajar para el Ministerio Público Fiscal realizando intervenciones en el lugar del hecho, en el Polo de la Mujer o en consultorios. Finalmente, en el ámbito asistencial y de gestión, el médico legista es capaz de realizar el control de historias clínicas y consentimientos informados, brindar asesoramiento en leyes de salud, redactar protocolos y participar en comités de bioética o situaciones de catástrofes, hasta la colaboración en misiones internacionales de organismos no gubernamentales
Para aquel médico que hoy está dudando en especializarse, ¿cuál es la mayor satisfacción profesional que ofrece el ejercicio de la Medicina Legal en el siglo XXI?
-Siento que la mayor satisfacción profesional es poder ser parte de un engranaje que lleva a una sociedad más justa, ayudando a que el sistema funcione en diversas causas basándonos siempre en la evidencia. Por otro lado, es intelectualmente estimulante porque cada caso es un desafío. En general, es una especialidad no rutinaria, apasionante que, si bien conlleva una gran responsabilidad, el balance es positivo por el impacto que genera.
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